
En cada cosa lo esencial.
En encontrar la belleza personal
Que se esconde en una poesía.
En acariciar, sin tus manos ni las mías,
La suavidad de una palabra fraternal
Que en los labios se refugian al amar
y aparecen por caminos en nuestras vidas.
Hay besos acaramelados,
Besos roba corazón,
Hay besos que saben a pecado
Y besos de decepción.
Hay besos comprados
Y otros que sin razón
Me han enamorado
Y envueltos en pasión.
Hay besos insipidos
Besos que no son besos,
Hay besos estupidos
Y solo besos de esos.
Hay besos maritales
Besos a poca luz,
Hay besos que son carnales
Pero nadie besa como tú.
Efímeros sueños mueren
En eternos inviernos de abril
Y los corazones fríos temen
A los tiempos del por venir.
Abrazos rutinarios no satisfacen
Los afanes de un amor equivocado
Y los besos de pasión no nacen
Y son solo recuerdos del pasado.
Este Cro-magnon sin caverna,
Sin abrigo, sin esperanza
Ya no sueña con la vida eterna
Ni con tu cariño ni querer de mudanza.
Ni niñas ni mujeres por querer,
Las negras primaveras vuelven furiosas
El otoño mágico parece perecer
En el enigma de las mariposas sulfurosas.