Vaiven de la tierra, calles, noche, Gritos, panico, sonidos de coches, Aterradas paredes, carcel de tiempo, Escombros, perdidas, mares de lamentos.
Aguas que expropian La identidad de mi tierra. Pobre de mi patria, Pobre y en espera. Ciudades en penumbras, Escases de la calma, Sueños que yacen en tumbas, Una lagrima en la palma.
Se trata de buscar en cada día, En cada cosa lo esencial. En encontrar la belleza personal Que se esconde en una poesía. En acariciar, sin tus manos ni las mías, La suavidad de una palabra fraternal Que en los labios se refugian al amar y aparecen por caminos en nuestras vidas.
En cuanto a la Rosa se le cayeron los petalos, Las espinas se marcaron y duelen. Solo yo puedo arrancarla de la tierra, ahora, ¿Quiero en realidad arrancarla del suelo?
-Dale, vuela conmigo -le dije-no tengas miedo, Te llevaré a conocer lo hermoso que es el cielo. - No puedo, me asusta -me dijo ella- ¿Acaso no sabes que lejos están las estrellas?.